Renta fija: cómo hemos cambiado

Renta fija: cómo hemos cambiado

A imitación de su homólogo estadounidense hace unas semanas, Christine Lagarde, presidenta actual del BCE, ha anunciado que la revisión del marco de la política monetaria del banco central que opera en la eurozona – la primera en 17 años, que se dice pronto- traerá jugosas novedades. Tal y como recogen Expansión y otros medios, Lagarde aprovechó la cita anual que organiza el Instituto de Estabilidad Financiera y Monetaria en la Universidad de Goethe para afirmar que, dado que las circunstancias macroeconómicas actuales distan mucho de las que había en 2003, es obligado revisarlas para adaptarlas a nuestra realidad… esa que ya hace algunos años la gestora PIMCO – conocida por ser el mayor tenedor privado de bonos del mundo- etiquetó primero como “New Normal” (nada que ver con la pandemia) y después rebautizó como “New Neutral”, en referencia a que la tasa neutral de los tipos interés actual y del futuro será considerablemente inferior a la media histórica.

Resulta obvio que las circunstancias macro actuales son muy distintas a las de comienzos del siglo XXI. Tomemos como ejemplo al Reino de España: en 2003, la deuda suponía el 47,7% del PIB. Hoy, esa cifra se ha disparado al 110%, un máximo histórico para nuestro país. En el cuarto trimestre de 2003, la tasa de paro en España ascendía al 15,41%. Al acabar el segundo trimestre de 2020 (último dato disponible en el INE), la tasa ya suponía el 16,72%… y subiendo, si se cumple con la previsión de Funcas del 19,9% que podría alcanzar en el último trimestre de 2020.

El Banco de España informaba en su memoria de 2003 de que el bono español a diez años cotizó ese año al 2,8%, el precio más bajo de los títulos en 40 años. Qué ironía, teniendo en cuenta que en el momento de escribir estas líneas el mismo título está cotizando con una TIR de tan solo el 0,23%. Y qué buena inversión habrían hecho aquellos que a principios de siglo comprasen bonos de larga duración y los hubieran mantenido en cartera hasta su vencimiento, aunque en la inversión, como en la vida, no se puede adivinar el futuro, solo estudiar el pasado y el presente para poder tomar decisiones basándonos en la información disponible. Es por esto mismo que en Buy & Hold solo invertimos en aquellas compañías con negocios de calidad y muy estables, sin problemas de solvencia y con fuentes regulares de ingresos. Pero esa es otra historia.

Considerando la situación actual de España, con un 110% de deuda sobre el PIB, un paro creciente y una situación de semi parálisis económica, resulta muy significativo que nuestra prima de riesgo sea inferior a la que teníamos cuando la deuda nacional era inferior al 100% y con un gobierno calificado por aquel entonces como de centro reformista. Pudimos volver a verlo hace tan solo unos días, cuando los diferenciales se mantuvieron reprimidos a pesar de las alarmantes noticias sobre la situación sanitaria en España, que sí se reflejaron en la cotización del Ibex. Solo caben dos respuestas al comportamiento del mercado: o bien los inversores están dispuestos a valorar positivamente los presupuestos generales que están cocinando Sánchez e Iglesias, o bien el BCE está conteniendo las primas de España. “De lo contrario, estaríamos en una situación cuanto menos compleja», comenta nuestro socio y consejero delegado, Rafael Valera.

Volviendo a las palabras de Lagarde, también resultó significativo que la presidenta del BCE plantease, a imitación de Jerome Powell en EE.UU., la posibilidad de flexibilizar el objetivo de inflación, que se ha incumplido consistentemente durante los últimos años. “Si la situación de normalidad es lo que vimos antes del estallido de la pandemia y lo que estamos viendo ahora, tenemos que estar preparados. Tenemos que saber cuáles son nuestras herramientas en un mundo en el que las medidas no convencionales son convencionales”, afirmó.

Estas declaraciones son muy significativas, por sus implicaciones para la inversión. La más previsible, que el BCE seguirá actuando como un formidable comprador, hasta el punto de que Valera afirma que “incluso podríamos hablar de un mercado intervenido”.

¿Qué oportunidades podemos encontrar en este contexto? Rafael Valera afirma que son numerosas, hasta el punto de que hoy, el B&H Renta Fija “está diversificado como nunca antes lo estuvo”, con una rentabilidad media superior al 6%, “muy alta para el contexto de tipos en el que nos encontramos”.

Además de los criterios ya expuestos, la clave también está en el riesgo que se quiera asumir para obtener a cambio tan atractivos rendimientos. Se ha de tener en cuenta que los bonos pueden presentar un riesgo asimétrico, es decir, que no ofrezcan suficiente compensación por rentabilidad a cambio del riesgo que acepta el inversor, una situación que se produce cuando el precio del bono es demasiado elevado… como estamos viendo en numerosos sectores actualmente. Rafael Valera explica que los inversores necesitan comprender bien qué oportunidades ofrece la renta fija y aceptar que deberán asumir un riesgo para conseguirlas, pues hace ya tiempo que la renta fija no está exenta de riesgos, un hecho que sin duda el BCE tendrá en cuenta en la revisión de su marco monetario.