Cuatro ideas para creer en la compra de Norwegian por IAG

Cuatro ideas para creer en la compra de Norwegian por IAG

IAG, la compañía que aglutina a las aerolíneas Iberia, British Airways, Vueling y Aer Lingus, entró el pasado 12 de abril en la compañía noruega low cost Norwegian Air Shuttle con un 4,6% del capital.

Ahora, el grupo hispano-británico se plantea comprar el 100%. De hecho, y según la información de Expansión, desde la compañía han encargado a JP Morgan que le busque financiación para afrontar la adquisición. Sin embargo, el proceso está en la vista preliminar y no hay ninguna propuesta en la mesa de Bjorn Kjos, primer ejecutivo de la compañía noruega.

En el momento que estalló el rumor de la compra, Norwegian se disparó en bolsa un 47%. Ahora, con la maquinaria de IAG en marcha, solo queda esperar a que se concreten los siguientes pasos. Una situación que se dará en los próximos meses. En el caso de la firma irlandesa, Goodbody, ofrecen cuatro motivos para creer en la compra.

  1. La transición se puede hacer en términos de tamaño. Es decir, que IAG tiene la capacidad de adquirir a Norwegian, debido a su tamaño y por la capitalización que presenta el grupo, que es de más de 1.200 millones de euros.
  2. La cartera de pedidos de Norwegian. Los noruegos cerraron 2017 con 31 millones de euros en pérdidas provocados por los costes de expansión y renovación de su flota. Norwegian cuentan con 150 aviones que cubren trayectos a Europa, África, Oriente Medio, Tailandia, el Caribe y Estados Unidos. A estos se le sumarán un pedido de 250 nuevos aviones, y en caso de que IAG adquiera la compañía, podrá renegociar los acuerdos.
  3. Más trayectos. Por un lado, IAG conseguiría entrar en Escandinavia. Por otro, ofrecería más trayectos a sus clientes, lo que aumentaría las ventas y la facturación.
  4. Proteger la presencia de IAG en las rutas del Atlántico Norte. La compañía noruega de bajo coste cubre los trayectos entre Europa y Estados Unidos. Para las grandes compañías resulta una amenaza. De ahí, que IAG, con la compra, protegiera su presencia en el Atlántico Norte, impidiendo, así, que le arrebate cuota de mercado. Este caso ya lo vivió el grupo hispano-británico con la compra de Aer Lingus.

Aún no se ha concretado nada, pero podría ser un proceso muy largo. Ya que el máximo directivo de la empresa posee el 25% y tendría que dar el visto bueno a la operación. Además, las autoridades de la Competencia podrían alargar proceso durante mucho tiempo poniendo obstáculos.