El hambre en África puede revertirse

El hambre en África puede revertirse

De acuerdo con el estudio “El Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo 2018”, de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), indica que la proporción de personas subalimentadas entre la población mundial alcanzó casi el 11% el pasado año.

Según el informe, la región más afectada por la subalimentación fue África, donde este hecho afecta a casi el 21% de la población, lo que significa que más de 256 millones de personas en este continente pasan hambre. Además, en otras regiones como América del Sur o Asia, este fenómeno creció en 2017, por lo que la FAO advirtió que, sin un esfuerzo mayor, no se podrán conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para erradicar el hambre en 2030.

Las cifras de malnutrición aguda infantil también son alarmantes, ya que se vieron afectados 50 millones y medio de menores de 5 años en el mundo (el 7,5%), y esto aumenta considerablemente el riesgo de mortalidad. Del mismo modo, y provocado por la alimentación indebida, la cantidad de niños con sobrepeso ha aumentado ligeramente, y se ve una tendencia al alza en este fenómeno en el continente africano.

En regiones como el África subsahariana, la subalimentación es superior a la media, superando el 23%. En esta área es donde se encuentra el barrio de Rimkieta, en la Ougadougou, capital de Burkina Faso. Sabiendo de las necesidades alimentarias que se tienen en una zona con tanta pobreza, en Buy & Hold decidimos hacernos empresa patrono de la Fundación Amigos de Rimkieta, que opera en este vecindario, esperando que, paso a paso, se pueda ir revirtiendo la terrible situación de malnutrición que se vive allí.

De todos modos, no todo son malas noticias. El retraso en el crecimiento se ha frenado en los últimos años, reduciéndose un 9% entre 2012 y 2017. Aunque el dato sigue siendo muy alto, ya que el retraso en el crecimiento afecta a casi 151 millones de personas en el mundo, es una buena seña que debe tomarse en cuenta.

Pese a esta ligera mejora, la FAO a instado a todos los países a redoblar los esfuerzos en combatir el hambre en el mundo, con especial atención a las zonas más afectadas, donde, si no se actúa con rapidez y decisión, se puede llegar a una situación irreversible. Todo ello debe hacerse de forma alineada con los ODS 2030, que contemplan también otros aspectos relevantes del desarrollo sostenible, como el respeto al medio ambiente.