Las películas también son para el verano

Las películas también son para el verano

En un año normal, el 15 de agosto representa una fecha significativa en España, por ser el día elegido por numerosas localidades para celebrar sus fiestas patronales. Sin embargo, en este año atípico, los veraneantes han de buscar otros entretenimientos que les permitan disfrutar del ocio, pero de una manera segura para ellos y sus allegados. Siguiendo con el espíritu de evasión de nuestra anterior entrada en el blog, los socios de Buy & Hold recomiendan en esta ocasión una serie de películas de todos los tiempos, géneros y temáticas con las que entretener las horas de estío.

Julián Pascual, presidente, gestor de inversiones y socio de Buy & Hold, recomienda una película vieja y otra actual. La primera es todo un canon dentro del género dedicado a las finanzas en el cine: Margin Call, con las actuaciones de Jeremy Irons, Kevin Spacey y Demi Moore. “Es la mejor película que he visto sobre cómo funcionan los bancos de inversión. Se nota que el director estuvo muy bien asesorado”, declara Pascual. La película, estrenada en 2011, sitúa a los espectadores al inicio de la crisis subprime de 2007, en un banco de inversión del que no se da el nombre, pero que sin duda evocará en la mente de los inversores a la caída de Lehman Brothers, en la que está inspirada el argumento del filme.

La segunda película es Vida Oculta, bajo la siempre particular dirección de Terrence Malick. “Es un director cuyas películas son largas y poéticas, esta película también lo es”, aclara Pascual. El argumento de la película, estrenada en 2019, se sitúa en Austria al principio de la II Guerra Mundial. Basada en hechos reales, narra la historia de un granjero y padre de familia que se niega a prestar juramento a Hitler, aunque Pascual indica que “la historia de fondo es emocionante, una reflexión muy profunda sobre el valor para resistir al mal”.

Antonio Aspas, consejero-secretario y socio de Buy & Hold, recomienda otra película estrenada en 2019 y basada en hechos reales, pero en este caso ligada al mundo del motor. Se trata del drama deportivo Lemans 66, protagonizada por Matt Damon y Christian Bale. “Cuenta cómo el desprecio de Enzo Ferrari hacia Ford y su presidente, Henry Ford II, hace que éste se gane el dinero necesario para crear un coche y un equipo que pudiera ganar las 500 millas de Lemans frente a Ferrari”, resume Aspas.

El resultado de aquel duelo fue la derrota histórica de Ferrari ante el modelo Ford GT40. Aunque Bruce McLaren se clasificó el primero, fue el malogrado piloto Kenneth Henry Miles quien jugó un papel decisivo para impulsar a la escudería en su apuesta contra Ferrari.

Rafael Valera, consejero delegado, gestor de inversiones y socio de Buy & Hold, se inclina por el cine clásico y de entretenimiento, rescatando tres títulos que jamás olvidará: Las cuatro plumas, El Golpe y, “por supuesto, por encima de todas”, el drama épico Ben-Hur, protagonizada por Charlton Heston y también encuadrada dentro del género conocido como Cine Peplum o cine ambientado en la época del Imperio Romano.

Valera también destaca un título del cine español, El crack, dirigida por José Luis Garci y protagonizada por Alfredo Landa en el que ha sido reconocido como uno de los mejores papeles de este mítico actor del cine patrio y que, como afirmó el propio actor, supuso “darle la vuelta al calcetín” a su carrera profesional.

Terminamos este post con una anécdota que contó el propio Landa a su biógrafo, Juan Fabián Delgado, y que recogió a su vez el crítico de El País Diego Galán en este artículo de 2003: “Con El Crack yo temía que el público no me aceptase, o que yo no pudiera hacerla sin permitirme alguna concesión como mover las manos, que a mí se me van, porque soy muy expresivo con las manos, son mi fuerte… Pero Garci se empeñó en que fuera yo, se la jugó, y el resultado fue bueno». Sin embargo, reproduce Galán, el día del estreno -que Landa calificó como «el más difícil de mi trayectoria profesional»-, el actor estaba angustiado por la posible reacción del público tras una de las frases iniciales de la película: «Bareta, dame el mechero o te quemo los huevos». «No sabía cómo se lo iban a tomar, con el tipo de películas que yo tenía a mis espaldas. Cuando tras la frase se hizo el silencio entre el público, me dije: ¡He ganado!», contaba Landa en este momento histórico para el cine español.