¿Qué es el riesgo divisa y cómo se cubre?

¿Qué es el riesgo divisa y cómo se cubre?

El riesgo divisa es un peligro que asumen todos los gestores a la hora de invertir en una compañía que funciona con una moneda diferente a la suya. Es decir, compramos una acción de una empresa en Estados Unidos por 100 dólares. Al invertir en euros, para poder pagar los 100 dólares tenemos que convertir primero nuestros euros en dólares estadounidenses. Si el euro está a 1,1$, la acción nos costará un total de 90,9 €.

El riesgo consiste en que decidamos vender en un momento en el que el dólar ha perdido valor con respecto al euro, porque si pasa de 1,1$ a 1,2$, nuestra inversión pasaría a valer 83,3 €.

A todo esto, se le suma que las empresas en las que estamos invertidas desarrollan sus negocios, en muchos casos, en el extranjero. Por lo que cobran en otras monedas. Así, parte de sus ingresos y sus gastos los realizan en otras monedas, que pueden aceptar a los resultados empresariales y por tanto el valor de la empresa.

Una de las maneras que hay de cubrir ese riesgo es invertir solo en compañías que operen con la moneda local, es decir, todas las compañías europeas a excepción de Reino Unido. En Buy & Hold apostamos mucho por el mercado europeo, de hecho, tenemos un porcentaje pequeño de empresas no europeas en nuestras carteras.

Otra de las medidas que existen para cubrir la divisa es invertir en derivados, es decir, instrumentos financieros cuyo valor deriva de la evolución de los precios de otro activo. Para explicarlo con un ejemplo más sencillo, vamos a recurrir al que pone la CNMV: Imaginemos que vamos a comprar al supermercado un kilo de naranjas. Lo normal es que el acuerdo y la transacción se realicen en el mismo momento, es decir, a la entrega del kilo de naranjas se paga el precio establecido.

Supongamos ahora que acordamos con el frutero que para la semana que viene me venda un kilo de naranjas al precio al que están hoy. Esto se podría entender como un derivado o contrato a plazo (hemos fijado los detalles del acuerdo, la cantidad y el precio en el momento actual, si bien el intercambio se hará en una fecha futura.

Por lo tanto, la variación del precio podrá jugar a nuestro favor si el precio del kilo de naranjas sube, o en contra si el kilo de naranjas baja de precio, beneficiándose el frutero del acuerdo realizado.