En Buy & Hold damos un paso al frente en nuestra consolidación como boutique de referencia en renta fija con el anuncio del próximo lanzamiento de un fondo de deuda high yield.
“Ahora, la renta fija está de moda, pero para nosotros siempre ha sido una parte irrenunciable de una cartera de inversión correctamente estructurada y diversificada”, señala Rafael Valera, consejero delegado, cofundador y gestor de Buy & Hold, en nuestra nueva CARTA A INVERSORES, que ha visto la luz este jueves.
En ella, los tres socios cofundadores de Buy & Hold destacan también que empezamos el año habiendo superado la cota de los 850 millones de euros bajo gestión, lo que supone un crecimiento del 150% en los dos últimos años. Este ritmo de expansión es de cinco veces el que se ha registrado en el conjunto de las gestoras nacionales para el mismo periodo, según datos de la patronal sectorial.
Un aumento que “ha estado liderado, tanto en la industria como en Buy & Hold por los fondos de inversión en renta fija”, como destaca María Morales, nuestra directora de Renta Fija. “Por hacernos mejor idea de lo que esto supone: cada día se han invertido algo más de 91 millones de euros en fondos de renta fija desde 2023”, destaca la Carta a Inversores.
En el caso de la gestora, los fondos de renta fija ya representan un 84% del patrimonio total que gestiona a través de su plan de pensiones y sus cuatro fondos de inversión. Un catálogo al que muy pronto se unirá un quinto.
En este sentido, ya hemos comenzado los trámites para que un nuevo fondo de renta fija high yield sea realidad en los próximos meses. “No se trata de un activo desconocido para nosotros, pues hemos venido gestionando estos bonos de alta rentabilidad en nuestras carteras desde nuestro origen, incluso antes, y especialmente a través de la parte invertida en bonos de nuestro fondo mixto B&H Flexible, que va camino de cumplir 16 años”, subraya Valera.
A falta de las autorizaciones pertinentes, está previsto lanzar una clase inaugural cuya comisión de gestión será extraordinariamente baja para los primeros 30 millones de euros. Un gesto con el que, como es habitual en esta casa, se quiere premiar a los inversores que antes decidan sumarse a sus tres socios cofundadores, pues ellos mismos se convertirán también en partícipes, como ya lo son del resto de los fondos que gestionan.
Como referencias recientes, se apunta que la cartera de high yield de B&H Flexible consiguió ganancias de casi el 19% en 2023 y de más del 5% el año pasado.
Perspectivas para los fondos
De cara a las perspectivas para 2026, este será más un año de carry que de grandes movimientos en los precios de los bonos. Dicho de otra manera, en palabras del consejero delegado: “Las mejores rentabilidades del mercado de renta fija vendrán más bien de elegir con acierto dónde tomar riesgo que de asumir mucho riesgo”.
La Carta comenta también la reciente eclosión de fondos de renta fija en el mercado español. En este sentido, se aconseja apuntar siempre hacia productos de verdadera gestión activa, flexible e independiente. Y, cabe recordar aquí que la auténtica independencia en la gestión es no tener conflicto de interés: que el primer y único objetivo sea la mayor rentabilidad para el cliente en el producto más adecuado para él. “El cliente es el jefe: ese es el motor del día a día de todo nuestro equipo”, enfatiza Julián Pascual, presidente y cofundador.
Como consecuencia de esta máxima, en Buy & Hold decidimos reforzar nuestra estrategia más conservadora en 2023. El fondo B&H Debt (y su equivalente español B&H Deuda) adoptó entonces una ‘estrategia 0,0’ al invertir únicamente en bonos investment grade con el objetivo de batir la rentabilidad de las letras del Tesoro español a 12 meses en, al menos, 100 puntos básicos al año. Con una rentabilidad anualizada superior al 3% desde su lanzamiento, acumula ya 34 meses consecutivos de ganancias para sus partícipes.
Por su parte, nuestro fondo insignia, B&H Bonds (y su equivalente español B&H Renta Fija) acaba de alcanzar su décimo aniversario. En esta década, acumula una rentabilidad del 50%, que lo sitúa entre los más rentables de su categoría e incluso por encima de varios mixtos de renta fija muy reconocidos. Además, como destaca Valera, “bate a la temida inflación por un margen más que holgado”, pues en este plazo el IPC español ha engordado un 28,1%.
La rentabilidad anualizada con la que alcanza su primera década es del 4,1%. Y en un periodo que abarca desde la crisis del procés hasta la guerra de Ucrania pasando por la pandemia y más de seis años de tipos de interés negativos. La Carta destaca que es “también uno de los fondos más consistentes entre sus comparables gracias a una limitada volatilidad fruto de una concienzuda selección de bonos”.
Asimismo, Morales ha señalado que «en la parte de high yield, seguimos viendo buenas oportunidades en ciertos bonos subordinados bancarios» -como Deutsche Bank-, pero ya en menor medida que el año pasado, junto con algunas emisiones de algunos de empresas muy concretas vinculadas al petróleo, el gas y su transporte, como Ipco. No obstante, su yield media de cartera de más del 5% con una duración de poco más de 3 se construye con un peso en emisiones investment grade del entorno del 60%, “en la parte alta de toda su rentable historia”.

