Industria española de fondos: un balance más que positivo de 2020

Industria española de fondos: un balance más que positivo de 2020

Inverco, la patronal de fondos de inversión española, ha publicado su informe anual que hace balance de la industria española durante el último ejercicio, y que también aporta perspectivas para este 2021. Una lectura detenida de dicho informe, que por otra parte, se puede consultar aquí en detalle, nos ha hecho fijarnos en una serie de datos que desgranaremos a continuación.

El primer dato que queremos destacar es que 2020 ha terminado en positivo para la industria, lo cual es una excelente noticia habida cuenta de la complejidad que vimos en los mercados el año pasado, y de que el pasado ejercicio ha registrado una caída histórica de la actividad económica (-11,1%) como consecuencia de la crisis sanitaria y el periodo de confinamiento estricto del que ahora se conmemora un año. Según los datos de Inverco, el patrimonio de las IIC se situó en 525.292 millones de euros a 31 de diciembre de 2020, lo que representa un crecimiento del 4,6% con respecto al cierre del ejercicio 2019 y, lo más importante, que supone renovar los niveles récord del registro histórico del año anterior. Según explica Inverco en su informe, 2020 ha sido el octavo año consecutivo de crecimiento del patrimonio en IICs, durante los cuales los fondos de inversión domésticos – entre los que nos incluimos modestamente- hemos contribuido a atraer casi 130.000 millones de euros en suscripciones netas positivas.

Lo que nos gustaría destacar de este crecimiento es que se ha producido por una combinación de suscripciones netas y la revalorización de los activos; según concluye el informe, las rentabilidades que consiguieron los fondos durante el segundo y el cuarto trimestre del año fueron suficientes para compensar las fuertes pérdidas provocadas por el histórico mercado bajista que vimos en marzo de 2020.

La lectura que hacemos en Buy & Hold de estos hechos es doble: en primer lugar, observamos los frutos del cambio en la política comercial de la gran banca minorista en España en los últimos años. Habida cuenta de que el dinero en depósitos supone para los bancos una penalización, dado que la referencia oficial de tipos de interés del BCE está en negativo y traspasar este coste a los depositantes tendría un impacto muy impopular, las entidades han optado por impulsar el crecimiento de sus gestoras, lo que les ha permitido canalizar el ahorro hacia fondos de inversión y, de paso, beneficiarse del cobro de comisiones. Al final, esta solución ha demostrado ser más amable e inteligente, y ha contribuido a impulsar los flujos hacia fondos de inversión.

En segundo lugar, supone para nosotros la refutación de que en España hay talento de sobra en el lado de la gestión activa, de modo que muchos gestores han sido capaces de aprovechar las fases alcistas del mercado para corregir las pérdidas y, eventualmente, hacer crecer el patrimonio depositado por los partícipes en ellos.

En tercer lugar, aunque no por ello menos importante, está el hecho de que los inversores hayan continuado contratando fondos a pesar del difícil tono de las noticias económicas y financieros. Es más, creemos que este debería ser el gran titular que deja 2020 para la industria: los inversores están empezando a ser capaces de reconocer que las fases bajistas suponen una oportunidad para seguir invirtiendo en vez de para salir corriendo, como hemos vivido históricamente en España durante crisis anteriores.

Por tanto, nos gustaría interpretar estos datos como algunos de los frutos recogidos en el esforzado camino que hemos emprendido las entidades financieras hace años para el fomento de la educación financiera, y también como una señal alentadora para seguir evangelizando a la sociedad española sobre las bondades de la inversión y el ahorro en tiempos de tipos de interés en tipos históricamente bajos. De hecho, otro dato que queremos destacar del informe por estar en coherencia con este comportamiento más maduro por parte de los inversores nacionales es que se haya alargado el horizonte de inversión medio del partícipe hasta rondar los cinco años, como recoge el Observatorio Inverco. Estos indicios de largoplacismo nos llenan de esperanza, pues nos indican que los inversores son capaces de reconocer que la paciencia tiene un retorno.

 

Sicavs en retroceso

El informe de Inverco también aporta conclusiones nada halagüeñas sobre la evolución de las sicavs en España: según datos de la asociación, se redujo tanto el número de entidades, hasta 130 (un 2,5% menos que en 2019), como el patrimonio, hasta los 1.847 millones de euros. El descenso patrimonial puede atribuirse exclusivamente a los reembolsos registrados por esta tipología de IIC, y la caída del número de entidades, debido a la incertidumbre regulatoria.

A la luz de estos datos no podemos hacer más que reafirmarnos en nuestra decisión de trasladar nuestras sicavs y fusionarlas con nuestra gama de producto en Luxemburgo. La seguridad jurídica es importante en todas las industrias, pero en la nuestra consideramos que es fundamental ofrecer certidumbre a los partícipes, pues el activo con el que trabajamos son sus ahorros de toda la vida. Es nuestra obligación ofrecer la máxima protección y garantías a nuestros clientes, y creernos que irnos a Luxemburgo ha sido el paso correcto.

¿Qué podemos esperar en 2021?

El último dato que queremos reseñar del informe es el del ahorro de las familias, por registrar un máximo histórico en junio del año pasado al situarse en el 22,5% de la renta disponible de los hogares en junio de 2020. La caída del consumo durante el periodo de confinamiento estricto está detrás de este incremento del ahorro, que se ha destinado en su mayor parte a depósitos e instrumentos de IICs, según indica Inverco.

Aun así, la presencia de activos financieros tan solo representa un 16,1% del ahorro de las familias españolas, frente al 40,8% de la media europea. Lo que nos dice este dato es que no podemos ser complacientes: por mucho que veamos un cambio en el comportamiento de los españoles condicionado por un mayor nivel de educación financiera, debemos seguir insistiendo en las ventajas que representa la inversión en fondos y planes de pensiones frente a los depósitos, que no solo no remuneran, sino que en algunos casos y dependiendo de la cantidad de dinero depositada pueden hasta cobrar al depositante por dejar ese dinero en el banco.

A modo de conclusión, y como entidad que opera en el área de la gestión de activos, la revisión de estas cifras nos lleva a expresar nuestro más agradecimiento a nuestros partícipes: por elegirnos, por depositar su confianza en nosotros y por permanecer a nuestro lado incluso en mercados de infarto como el que nos dejó el pasado año.



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